El Blog de la Juventud Peronista de Salta

Just another WordPress.com weblog

Archivo de 14/04/08

Consejos del General Perón a la Juventud

Publicado por jpsalta en Abril 14, 2008

Madrid, 20 de octubre de 1965

Los acontecimientos de estos últimos días hacen prever horas difíciles en el devenir de nuestra patria.
La juventud Peronista esta en él deber de asumir sus responsabilidades y par ello, es indispensable que nuestros jóvenes luchadores estén bien claros, sobre aspectos fundamentales de esta lucha que ya lleva diez años.

¿Que busca el peronismo?
No intentamos ninguna manera de sustituir un hombre por el otro; si no un sistema por otro sistema. No buscamos el triunfo de un hombre o de otro sino el triunfo de una clase mayoritaria, y que conforma el pueblo argentino: la clase trabajadora.
Y porque buscamos el poder, para esa clase mayoritaria es que debemos prevenirnos contra el posible “espíritu revolucionario” de la burguesía, para la burguesía la toma de poder significa el fin de su revolucion. para el proletariado-La clase trabajadora toda del país- la toma del poder es el principio de esta revolución que anhelamos, para el cambio total de las viejas y caducas estructuras demoliberales.

Como luchar- nuestro deber ante la masa
La juventud debe en forma definitiva terminar por organizarse y para ello debe tener en cuenta lo siguiente:
1.-Trazarse una justa línea política a través de una organización unitaria de conducción centralizada, que desarrolle un programa político donde se contemplen las necesidades de las masas. Hay que estudiar aceleradamente sobre la realidad, los problemas- los éxitos y fracasos- del análisis surgirá sin duda la justa línea política.
2. – dearrollar una clara actitud: anti-imperialista, anti-capitalista y antioligarquica y feudal latifundista.
3. – Tener infima realcion con la masa- la tactica y la estrategia deben confundirse con la masa- no olvidar jamas que los convatientes provienen de la masa y sin el apollo de la masa es imposible la labor revolucionaria
4. -Elevar a los medianos y ayudar a los atrasados. Ello incrementa las fuerzas revolucionarias y posibilita tener un verdadero apoyo de base.
5. -Evitar los errores llamados de “izquierda” o de “derecha” es un error de izquierda cuando se realiza una critica aguda, sin aberse realizado antes un analisis y sin tener los fundamentos de esa critica. Es un error de derecha cuando no se quiere ver ese error y cuando finalmente se lo ve, no se lo critica, no puede haber coexistencia con los errores.
La critica debe ser seria y fundada, al equivocado se le debe permitir reivindicarse. Para ello se debe implantar la critica y la autocrítica
6. -Las bases juveniles deben expresar sus opiniones.La direccion debe centralizarlas y luego estudiadas deben volver al ceno de la masa juvenil. De esta forma se establece un método realmente democrático y pueden ser establecidos los principios fundamentales de: unidad y disiplina. Los cuadros de la organización deben someterse de mayor a menor y siempre debe aplicarse lo resuelto por la mayoría.
Los grandes problemas no deben resolverse individualmente, por ello la conducción debe ser colectiva-con responsabilidad individual- se cometen menos errores.
Consejo Final
Si realmente trabajamos por la liberación de la patria, si realmente comprendemos la enorme responsabilidad que ya pesa sobre nuestra juventud debemos insistir en todo lo señalado. Es fundamental que nuestros jóvenes comprendan que deben tener siempre presente en la lucha y en la preparación de la organización que: es imposible la coexistencia entre las clases oprimidas y opresoras. Nos hemos planteado la tarea fundamental de triunfar sobre los explotadores, aun si ellos están infiltrados en nuestro propio movimiento político.
La patria espera de todos ustedes la postura seria, firme y sin claudicación.
Un abrazo
Juan Perón

Publicado en peronismo | Etiquetado: , , , , , | 1 comentario

La Comunidad Organizada

Publicado por jpsalta en Abril 14, 2008

el general Juan Domingo PeronEs indudable que dentro del Justicialismo la expresión “Comunidad Organizada” es mencionada reiteradamente por dirigentes y cuadros del peronismo, aunque no siempre se entiende de la misma manera.
Perón expone su concepto de la Comunidad Organizada en su libro “Política y Estrategia” afirmando : “El imperativo de la comunidad organizada : Es por esto que las grandes alternativas que presenta la historia a nuestro país, terminan deduciéndose y no postulándose. Como deducción de la experiencia que viene de la historia , cada día se ahonda más el imperativo moderno de la Comunidad Organizada como punto de partida de toda idea de formación y consolidación de las nacionalidades”.
“El Justicialismo concibe al gobierno como el órgano de la concepción y planificación, y por eso es descentralizado; y al pueblo como el elemento de acción, y para ello debe también estar organizado. Vemos entonces como eso factores ,gobierno, Estado y pueblo deben actuar armónicamente coordinados y equilibradamente compensados en la ejecución de la misión común. Para que ello ocurra , son necesarias una subordinación ajustada absoluta del Estado al Gobierno y una colaboración y cooperación inteligentes de las distintas fuerzas del pueblo con el gobierno y las instituciones estatales”.
Las “organizaciones libres del pueblo” tienen para el peronismo un papel y una responsabilidad sustancial en la comunidad organizada. La Iglesia , en su doctrina social, denomina a éstas las sociedades intermedias. Para Perón, éstas – las organizaciones libres del pueblo – deben ser factores concurrentes en los aparatos del Estado, de modo tal que – preservando su autonomía – no sean absorbidas por el Estado (como ocurre con el fascismo), pero que tampoco sean instrumentadas en contra del Estado para la toma del poder (como ocurre con el pensamiento y la práctica marxista).
Continúa Perón manifestando : “Las instituciones estatales, orgánicamente dependientes del gobierno, están naturalmente tuteladas en su acción por el mismo. Las instituciones populares deben recibir idéntico trato, ya que son el pueblo mismo, no está en manos del gobierno organizarlas , porque esa organización, para que sea eficaz y constructiva, debe ser popularmente libre”. Las sociedades intermedias u organizaciones libres del pueblo tienen una autonomía que impide que el Estado se entrometa en sus vida, porque “al sentido de la comunidad se llega desde abajo y no desde arriba” (Perón, La Comunidad Organizada)
“Esto significa que la Comunidad Organizada no debe ser un orden impuesto desde arriba, sino que es un orden impuesto por la base misma. Es así que estas organizaciones naturales de la comunidad surgen de abajo hacia arriba, de manera libre y su función es ser factores concurrentes en los aparatos del Estado”.(Alberto Buela , Aportes al Pensamiento Nacional)
“Lo interesante es que, dentro del proyecto de Comunidad Organizada , los diferentes organismos libres del pueblo se incluyen en la gestión política, sin que por ello sean empleados del gobierno de turno, sino que se insertan en los diferentes aparatos del Estado por su capacidad de sugerir, proponer, orientar e incluso presionar en el ámbito que es propio de su interés , para que las cosas se hagan lo mejor posible”. (Alberto Buela, ibídem)
“Entonces podemos decir que la idea de la Comunidad Organizada se apoya en los siguientes postulados :
El hombre es libre sólo en una comunidad libre.
Tiene incidencias reales en la vida de la sociedad, en la medida en que está organizado, tanto sea por solidaridad local como profesional ;y
Puede acceder a una vida próspera y feliz en tanto que logra establecer una Justicia Social distributiva, a partes proporcionales para los miembros de la comunidad. De este modo los ideales de libertad, justicia y solidaridad son los postulados y las condiciones necesarias para llevar a cabo la idea de Comunidad organizada” (Alberto Buela, ibídem)
Por último Perón dice : “Nuestra comunidad, a la que debemos aspirar, es aquella donde la libertad y la responsabilidad son causa y efecto de que exista una alegría de ser, fundada en la persuasión de la dignidad propia. Una Comunidad donde el individuo tenga realmente algo que ofrecer al bien general, algo que integrar y no sólo su presencia muda y temerosa”
(La Comunidad Organizada , Capítulo 21,parágrafo 12)

Publicado en peronismo | Etiquetado: , , , | Deja un Comentario »

CARTA DEL GENERAL JUAN DOMINGO PERON A LOS JOVENES DEL 2000

Publicado por jpsalta en Abril 14, 2008

El presente texto escrito por el General Perón en 1950, fue enterrado en la Plaza de Mayo para que fuese desenterrado en el año 2000. Lamentablemente, como nada noble puede esperarse de quienes arrasaron con la democracia y las banderas de soberanía, justicia y libertad en 1955 lo desenterraron. Su contenido, como el de todos los documentos doctrinarios legados por el General, tiene una permanente vigencia que no ha podido ser superada por el tiempo.

EL GENERAL JUAN DOMINGO PERON

Jóvenes argentinos:

La juventud argentina del año 2000 querrá volver sus ojos hacia el pasado y exigir a la historia una rendición de cuentas encaminadas a enjuiciar el uso que los gobernantes de todos los tiempos han hecho del sagrado depósito que en sus manos fueron poniendo las generaciones precedentes y también si sus actos y sus doctrinas fueron suficientes para llevar el bienestar a sus pueblos y para considerar la paz entre las naciones.

Por desgracia para nosotros, ese balance no nos ha sido nada favorable. Anticipémosnos a él para que conste al menos nuestra buena fe y confesemos lealmente que ni los rectores de los pueblos ni las masas regidas, han sabido lograr el camino de la felicidad individual y colectiva.

En el transcurso de los siglos, hemos progresado de manera gigantesca en el orden material y científico y si cada día se avanza en la limitación del dolor, es solamente en su aspecto físico, porque en el moral el camino recorrido ha sido pequeño.

El egoísmo ha regido muchas veces los actos de gobierno y no es el amor al prójimo, ni siquiera la comprensión o la tolerancia, lo que mueve las determinaciones humanas.

Esa acusación resulta aplicable tanto a los pueblos como a los individuos. Cierto de que en uno y en otros se dan ejemplos de altruismo, pero como hechos aislados de poca o ninguna influencia en la marcha de la humanidad. Es cierto que en ocasiones parece que se han dado un gran impulso en favor de los nobles ideales y de las causas justas, pero en realidad nos llama a sí y nos hace ver que todo era una ilusión. Apenas terminada una guerra, ponemos nuestra esperanza en que ha de ser la última, porque las diferencias entre las naciones se han de resolver por las vías del derecho aplicado por los organismos internacionales. Pocos años bastan para demostrarnos con un conflicto bélico de mayores proporciones el tremendo error en que habíamos caído. Hasta el aspecto caballeresco de las batallas se ha perdido y hoy vemos con el corazón empedernido cómo al cabo de veinte siglos de civilización cristiana caen en la lucha niños, mujeres y ancianos.

Apenas un conflicto social ha sido resuelto, vemos asomar otro de más grandes proporciones, no siempre solucionado por las vías le la inteligencia y de la armonía, sino por la coacción estatal o de las propias partes contendientes más fuertes, no el de mejor derecho.

Frente a esta lamentable realidad: ¿de qué han servido las doctrinas políticas, las teorías económicas y las lucubraciones sociales? Ni las democracias ni las tiranías, ni los empirismos antiguos ni los conceptos modernos han sido suficientes para aquietar las pasiones o para coordinar los anhelos. La libertad misma queda limitada a una hermosa palabra de muy escaso contenido, pues cada cual entiende y la aplica en su propio beneficio. El capitalismo se vale de ella no para elevar la condición de los trabajadores procurando su bienestar sino para deprimirles y explotarles. Los poseedores de la riqueza no quieren compartirla con los desposeídos sino aceptarla y monopolizarla. E inversamente los falsos apóstoles del proletariado quieren la libertad más para usarla como un arma en la lucha de clases que para obtener lo que sus reinvindicaciones tengan de justas.

No ha empezado a alborar el liberalismo económico cuando para impedir sus abusos tiene el Estado que iniciar una intervención cada día más intensa a fin de evitar el daño entre las partes y el daño a la colectividad. Pero tampoco su intervencionismo constituye remedio eficaz porque o es partidista, o trata de anular las libertades individuales y con ellas a la propia persona humana.

El mundo ha fracasado. Mas este fracaso ¿será tan absoluto que no deje un mínimo resquicio a la esperanza? Posiblemente podamos mantener el optimismo con la ilusión de que el avance de la humanidad hacia su bienestar es tan lento que no lo percibimos, pero de cada evolución queda una partícula aprovechable para el mejor desarrollo de la humanidad. El avance es invisible y está oculto por sus propios vicios a que antes he aludido, pero no por eso deja de existir.

Se haría más perceptible si cada uno de nosotros se despojase de algo propio en beneficio de sus semejantes, si tratase de dirimir las disputas con la razón y no con la violencia. Dentro de mis posibilidades así he procurado hacerlo y en este sentido he orientado mi labor de gobernante. Válgame por lo menos la intención y sea ella la que juzguen y valoren mis críticos del porvenir.

La humanidad debe comprender que hay que formar una juventud inspirada en otros sentimientos, que sea capaz de realizar lo que nosotros no hemos sido capaces. Esa es la verdad, es la amarga verdad que la humanidad ha vivido y es también la verdad más grande que en estos tiempos debemos sustentar sin egoísmos, porque éstos no han conducido más que a desastres.

En nuestra querida Argentina el panorama descripto se ha sentido sin ser cruento, pero en el orden general los hechos prueban que ha sido el acierto la resolución que ha precedido nuestra realidad. La independencia política que heredamos de nuestros mayores hasta nuestros días, no había sido efectivizada por la independencia económica que permitiera decir con verdad que constituímos una nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.

Por eso nosotros hemos luchado sin descanso para imponer la justicia social que suprimiera la miseria en medio de la abundancia; por eso hemos declarado y realizado la independencia económica que nos permitiera conquistar lo perdido y crear una Argentina para los argentinos, y por eso nosotros vivimos velando porque la soberanía de la Patria sea inviolable e inviolada mientras haya un argentino que pueda oponer su pecho al avance de toda prepotencia extranjera, destinada a menguar el derecho que cada argentino tiene de decidir por sí dentro de las fronteras de su tierra.

Contra un mundo que ha fracasado, dejamos una doctrina justa y un programa de acción para ser cumplido por nuestra juventud: ésa será su responsabilidad ante la Historia.

Quiera Dios que ese juicio les sea favorable y que al leer este mensaje de un humilde argentino que mucho a su Patria y trato de servirla honradamente, podáis, hermanos del 2000, lanzar vuestra mirada sobre la Gran Argentina que soñamos, por la cual vivimos, luchamos y sufrimos

Juan Domingo Perón

Publicado en peronismo | Etiquetado: , | Deja un Comentario »